domingo, 9 de noviembre de 2008

El placer radica en la desesperación

¿Qué es lo más importante: una felicidad mediocre o un sufrimiento enaltecedor? es lo que se plantea el protagonista de una de las obras representativas de Fedor Dostoiesvki junto a las posteriores Crimen y Castigo, Los endemoniados y El jugador. Memorias del subsuelo aglutina la esencia de este autor ruso, en cuyas páginas imprime una búsqueda de la libertad como corolario de la vida en medio de la tragedia del propio literato. Se trata de una novela corta narrada por un personaje anónimo, representante de un existencialismo que desde el punto de vista del posterior filósofo rumano Emil Ciorán, tal cual la ideología del narrador, la forma de crecer del ser humano es a través del dolor y hasta de cierta forma la maldad. Esta última entendida no como la antítesis del bien sino como la enajenación de parámetros morales que le impiden al humano convertirse en lo que realmente es, la propuesta nietszcheana del Ecce Homo.

Memorias del subsuelo se compone de dos partes: "La Ratonera", un monólogo del personaje anónimo frustrado dirigiéndose a su público. Este narrador es en condición voluntaria un lumpen marginal, que en sus fluidos de conciencia planea venganzas contra una sociedad en la que no calza. La segunda parte es el relato de un acontecimiento de su juventud, en torno a Zvérkov, uno de sus antiguos compañeros de escuela, que se suicida, y acerca de su historia con una prostituta.

La clave de los deleites para este antihéroe radica en la desesperación ya que no existe ninguna otra escapatoria en la el estado de angustia del ser. Él observa al humano desde un ángulo en el que concluye que quienes son “fuera de lo común” son personas auténticas, con quienes se identifica, desde su “ratonera”, su refugio sucio y putrefacto en donde se abandona con una rabia venenosa. Para él, la base del goce está en la infelicidad, en el asilamiento en una pocilga. Contrario al sibarita, el hombre que concibe el narrador es un pobre diablo que busca una “autonomía” y en quien el deseo es el mecanismo primigenio de aprehensión por sobre la razón aunque tenga que sufrir de privaciones materiales y desmotivación espiritual. El pequeño Nietszche que ha dibujado Dostoievski es clave para comprender a Raskolnikov y así adueñarnos de la psiconarración de personajes existenciales que se apartan de la racionalidad de su tiempo y de la razón en sí misma para buscar su individualidad, sus fantasías, su imaginario…

“El hombre jamás dejará de amar los padecimientos, el caos y la ruina. El padecimiento es la sola razón de la conciencia”, dice… “O paladín hundido en el barro hasta la cabeza: ya no soportaba los términos medios. Esa era la razón de la situación en que me encontraba. Cuando me hundía en el barro pensaba en el paladín y de esa forma me contentaba. Un ser humano común debe avergonzarse si se mancha; pero un paladín está demasiado lejos, para que el barro lo alcance y por eso puede ensuciarse todo lo que quiera”…Así percibe el mundo de quien se purifica a través del sufrimiento y debe llegar a convertirse en lo que es, ya que el hombre ha nacido muerto, de padres muertos, y pronto nacerá de las ideas.

Dostoievski nos presenta un personaje que pende de un hilo cuyo incierto futuro es ya trivial no así sus fluidos filosóficos de conciencia que lo exorcizan; al final, el autor concluye: “Las memorias de este hombre contradictorio no terminaron acá. No pudo con su genio y siguió escribiendo. Pero pensamos que con esto es suficiente…”.
(Publicado en Diario HOY el 8 de noviembre de 2008)

miércoles, 8 de octubre de 2008

Magnolia -- Wise Up (Aimee Mann)

It's not
What you thought
When you first began it
You got
What you want
Now you can hardly stand it though,
By now you know
It's not going to stop
It's not going to stop
It's not going to stop
'Til you wise up

You're sure
There's a cure
And you have finally found it
You think
One drink
Will shrink you 'til you're underground
And living down
But it's not going to stop
It's not going to stop
It's not going to stop
'Til you wise up

Prepare a list of what you need
Before you sign away the deed
'Cause it's not going to stop
It's not going to stop
It's not going to stop
'Til you wise up
No, it's not going to stop
'Til you wise up
No, it's not going to stop
So just...give up

domingo, 28 de septiembre de 2008

Jaguares: una ceremonia pasional

Como cambia la piel/, transforma los espacios, la ideas/ destruye la estructura y la memoria/ se vuelve una bestia incontrolable /ausente de destinos victimistas…Con ‘Alquimista’ de su último disco, 45, la banda de rock mexicano Jaguares arrancó con su ceremonia ante más de 3500 almas en el Ágora de la Casa de la Cultura, en Quito, la noche del jueves.
El “sacerdote”, Saúl Hernández, trasmitió en dos horas aquella pasión indeleble que lo ha acompañado desde sus primeros años en Caifanes, en un ritual en el que el público coreó el repertorio, que se inició con las canciones de 45, para continuar con El Equilibrio del Jaguar, Cuando la sangre galopa, Bajo el azul de tu misterio, Crónicas de un laberinto y que finalizó con los temas legendarios de Caifanes.
El ritual, como han sido calificados los conciertos de Jaguares en distintos países, convocó a una audiencia heterogénea que supo captar el feeling espiritual de la energía del grupo cuyo nombre fue tomado de un sueño de Hernández en el que se veía tocando en el hocico de un jaguar. Y es que este representa un nagual de poder de la cultura maya.
“El disco se llama 45 porque hay 45 millones de pobres en México”, afirmó Hernández, así como “para salir de este dolor es necesario tu riesgo”. Cada palabra del músico caló hondo en quienes acudieron al recital. Era la primera vez que pudieron ver en vivo a Saúl, para corroborar que luego de su enfermedad en la garganta, su “gurú” aún conserva la virtuosidad de su voz aunque con mucho esfuerzo. Pero nada empañó la pasión a flor de piel que dio a luz este encuentro de “rock arqueológico”, ni siquiera las fallas en el sonido sumadas a la mala acústica del recinto, el que faltó poco para llenarse. Hubo algo más importante en el performance casi “religioso”, la comunión con los dioses a través de la música de Jaguares. Y de esto dio cuenta el propio Hernández: “Después de cada ritual se hace un sacrificio, ahora está su corazón en este escenario…”, expresó.
Con la bandera del Ecuador y junto al guitarrista César “El Vampiro López”, el bajista Marco Rentería y el baterista Alfonso André, Hernández saludó a las ciudades del país: Cuenca, Guayaquil, Ambato, Latacunga, entregándose de alguna forma a la historia latinoamericana que une al Ecuador con México. Y mucho sentimiento se evidenció en la audiencia al apoderarse ella de la música de Jaguares a través de las líricas de amor de ‘La célula que explota’ o aquellas en la que está implícita la búsqueda de la libertad como ‘Nubes’. “Esta canción debió haber nacido aquí, en las nubes de Quito”, dijo Saúl.
Los ánimos de los presentes se caldearon aun más cuando, luego de despedirse, la banda regresó al escenario para poner sobre el tapete los éxitos de Caifanes. Todos corearon aquellas “rolas” cortavenas que solo un “sacerdote” como Hernández logró escribir en la historia del rock latinoamericano. El ritual finalizó con un sentimiento de alegría mediante ‘La negra Tomasa’ con la que miles de fans bailaron. Esto fue Jaguares, pasión pura.


Saúl Hernández y mi persona

Opiniones del público

“Impresionante el concierto. Realmente fue un ritual en el que destaco la profundidad de sus letras y el trabajo que hace Jaguares. Es uno de los mejores que he visto”, aseguró Carolina Páez, de 27 años.
“Excelente recital, a pesar de las fallas técnicas de sonido y de la voz que de Hernández que al final tuvo problemas. Sin embargo lo principal es la furia con la que tocaron”, aseveró Andrés Vásquez, de 31 años.
“Jaguares me gusta desde que soy pelada, soñaba con que este grupo venga algún día al país. No importa que para Saúl haya pasado ya mucho tiempo y se le nota, no obstante puede cantar todavía con mucha pasión”, afirmó Andrea Utreras, de 26 años.
(Nota completa. Publicado en Diario HOY el 27 de septiembre de 2008)