martes 30 de junio de 2009

Pina Bausch, la vanguardia de la danza

Redacción Internacional, 30 jun (EFE).- Pina Bausch, bailarina y coreógrafa alemana que revolucionó la danza contemporánea y se mantuvo siempre en la vanguardia, nació en Solingen (Alemania) en 1940 y murió hoy, con 68 años, a causa de un cáncer que le habían detectado hace cinco días. Inició sus estudios de danza clásica y moderna en la escuela de Arte de Essen bajo la supervisión de su primer maestro, Kurt Joos, en cuya compañÍa empezó sus trabajos como coreógrafa. Cuando contaba 19 años se trasladó con una beca a la prestigiosa escuela Juilliard de Nueva York.
En 1961 fue contratada por la Metropolitan Opera House de Nueva York donde realizó pequeñas incursiones en el mundo de la coreografÍa.
Un año más tarde regresó a Alemania contratada como solista por el Folkwang Ballet, donde presentó desde 1968 sus propias coreografÍas y del que fue nombrada directora en 1969. Pero fue en 1973, al aceptar la dirección de la Compañía de Danza del Teatro Wuppertal (Alemania), cuando comenzó a ser famosa.
En 1974 realizó su primera coreografÍa importante, la ópera "Ifigenia en Táuride", de Gluck, y en 1975 la de "Orfeo y Eurídice", del mismo compositor. En 1976, con motivo de la preparación de "Blaubart-El castillo de Barba Azul" de Bartok, la coreógrafa se sintió electrizada por el ruido de las hojas secas diseminadas por el escenario y comenzó a experimentar un nuevo método de trabajo.
Pero su consagración internacional llegó con su participación en el Festival de Nancy (Francia), en 1977, año en el que creó una de sus coreografÍas más famosas, "La consagración de la primavera".
La desaparición en un accidente de su compañero y coreógrafo Ralf Borzik en 1980 llevó a Bausch a canalizar sus sensaciones y a crear uno de sus mejores espectáculos que rozaba la frontera entre la danza y el teatro que tituló precisamente "1980" y que estrenó como homenaje en el Festival de Aviñón (Francia).
En ese mismo año y antes de fallecer Borzik, Bausch habÍa creado su famosa pieza "Café M ller", considerada la más intimista, que estrenó con el bailarÍn Dominique Mercy y en la que el propio Borzik participó en los decorados.
En 1982 dirigió la coreografía "Nelken" (Claveles), un montaje inspirado en diferentes músicas, desde Schubert hasta el jazz o Fran Léhar y que fue modificando a lo largo de los años.
Reconocida internacionalmente como la fundadora del movimiento más innovador y vanguardista de la danza-teatro, Pina Bausch diseñó también coreografÍas con todo tipo de músicas, desde clásicas, ritmos africanos, fados o tangos.
"Masurca fogo" fue un fado que le encargaron para el Festival de los Cien DÍas de Lisboa, previo a la Expo de 1998 de Lisboa y que realizó como homenaje a esta ciudad.
La coreógrafa visitó España en varias ocasiones. En 1985 actuó en el Festival de Otoño de Madrid donde presentó "Café M ller", certamen en el que volvió a actuar en 1991. Siete años más tarde volvió a actuar en Madrid, esta vez en el Teatro Real, donde presentó una de sus creaciones más aclamadas, "Ifigenia en Táuride".
En octubre de 2006 estrenó en Madrid "Nefés" dentro del Festival de Otoño y en octubre de 2008 agotó todas entradas de su espectáculo, "Vollmond".
Pina Bausch alternó la danza con incursiones en el cine como el papel que desempeñó de ciega a las órdenes de Federico Fellini en "Y la nave va" o en "Hable con ella", de Pedro Almodovar, donde su danza fue el prólogo de la historia de dos mujeres en coma
En 1999 fue galardonada con el Premio Europa de Teatro y en 2007 el Festival de Danza de la Bienal de Venecia le otorgó el "León de Oro a la carrera" por marcar una "vÍa original en la expresión escénica del cuerpo".
Una originalidad que hizo de Bausch una de las más importantes coreógrafas contemporáneas especialmente por el uso de superficies naturales para desarrollar sus bailes y la mezcla de diversas ramas artÍsticas.
Y que hará de las coreografÍas que ideó piezas para la historia de la danza que han inspirado e inspirarán a generaciones de bailarines y coreógrafos. EFE

sábado 27 de junio de 2009

Artieda: rebeldía y nostalgia


(Publicado en HOY, Libros, 27 de junio de 2009)

La palabra y la imaginación tejen la estructura en el cerebro dentro del cuerpo inmóvil de Jean Dominique Bauby, el editor en jefe de la revista Elle. Su palabra manifiesta la condición de encierro a la que se somete involuntariamente.
Bauby no puede hablar pero su maravilloso mundo creativo lo lleva por los parajes infinitos de su sensibilidad. Y al otro lado del mundo, en esta incesante imaginación, Fernando Artieda escribe: "Estoy que me orino pero me aguanto,/ estoy que me lloro pero me exprimo/ y mudo en media calle me digo que no soy/ el que tenía las uñas enterradas", como la laceración de Bauby en la escafandra, atrapado en su propio cuerpo. Libre es al soñar. Como lo plasmó Julian Schnabel en su última película, La escafandra y la mariposa, tomada del libro de Bauby, Artieda escribe con visceralidad inaudita y le dedica unas palabras a su enfermedad. Así mismo, Bauby construye su propia sinfonía a fuerza de su terrible malestar.
Seco y volteado, publicado por Palabra Viva de la Casa de la Cultura, es su antología poética, que arranca con las compilaciones de "Hombre solidario", de 1968; "Safa cucaracha", 1978; "Cantos doblados del patalsuelo del alma", 1984; "De ñeque y remezón", 1990; así como sus últimos poemas de 2006 y 2008.
En Safa cucaracha, según Renata Artieda, su hija, el autor se acerca a lo que no entiende la metralla, los secuestros, los desaparecidos y "enseña que a la autoridad se la respeta con el rabo del ojo". En Poema para desconocer a los más altos, el primero de su antología, la bondad del hombre radica en su emoción. En sus versos, la cuerda loca del corazón da el estribo para agigantarse. Artieda también le cantó a mayo, quizá ese mayo de 1968: "Yo solo sé que traigo en mi bolsillo necio un huracán de besos para mayo", aquel mayo de Jorge Enrique Adoum y de Miguel Bosé. También escribió sobre la prostituta que alguna vez fue una paloma que perdió su vuelo y empeñó sus alas, imagen grandilocuente de Poema que me duele, así como Poema que responde a tu pregunta, en el que se evoca el desamor por una mujer sin aliento, axilas ni hipo.
El poema que le dedica a César Vallejo: "Dime dónde dejaste la aguja de tu pena y tu quena llorando (...) Ahí Vallejo vuelves a tus lides vetustas/ de tus huestes mesiánicas/ de tus hendidas noches solitarias...". Así Artieda de la emoción camina con tiento hacia la nostalgia ante el poeta, la palabra misma, el lugar como Montevideo, al clima político que incide en el espíritu rebelde, ese que está implícito en su obra pero que finalmente se va transformando en una incesante espera que termina ante el cuestionamiento de su estado actual: "El gusano del olvido llega lento pero seguro/ cargado con su mochila de odio/ y su dentadura postiza/ para roer poemas simulados (...) A la mierda/ si me está doliendo Dios/ si mi hija la poeta está llorando a gritos/ si mi hijo el más chiquito/ está anegado de un Cantábrico de silencios/ y yo estoy perdido...".
Así, sin gritar, Artieda grita y "enloda para bajarse a ese dios que me le quita la vida", añade Renata." "Y ¿quién me va a decir ahora dientecito de ajo?", concluye ella. (PCG)


Sobre el autor

Fernando Artieda nació en Guayaquil en 1945. Hizo estudios superiores en Derecho y Literatura.Ha ejercido el oficio de periodista en los medios como La Razón, Expreso, Meridiano, Hoy, Ecuavisa, RTS, Diners y Soho. Su obra poética consta en antologías nacionales y extranjeras.

sábado 20 de junio de 2009

¡Bacán!, hoy es el Día Mundial del Español

(Publicado en Diario Hoy, el 20 de junio de 2009. Escribieron: Luis Cheme, Ximena Pesántez y Paola Calahorrano)

En España se elegirá la palabra favorita de la lengua castellana. El español del Ecuador cuenta con expresiones y palabras nuevas

Hoy es el Día Mundial del Español y, como parte de la dinámica de una lengua, esta se renueva constantemente y con mucha rapidez. Esto se refleja en las palabras nuevas, reinventadas y las que se heredan de otros idiomas, que, de acuerdo con Hernán Rodríguez Castelo, miembro de la Academia Ecuatoriana de la Lengua, no enriquecen el lenguaje porque son jergas hechas para pequeños grupos. “Estos lenguajes deforman el idioma”, añade. En tanto que Manuel Seco, en La Academia Española ante los hablantes, dice: “En esta actitud respecto a la Academia hay un error fundamental, el de considerar que alguien -sea una persona o una corporación- tiene autoridad para legislar sobre la lengua. La lengua es de la comunidad que la habla, y es lo que esta comunidad acepta lo que de verdad 'existe', y es lo que el uso da por bueno, lo único que en definitiva 'es correcto".
Así las cosas, en Quito, por ejemplo, “de ley” es una expresión usada para afirmar algo. Hay términos nuevos entre los jóvenes de ahora como: “chica chupete” (porque va de boca en boca, chica fácil), “encamotado” (enamorado), “está mandarina” o “está perdido” (hace todo lo que la pareja quiere), “amigo Sprite” (hombre que pretende ser el mejor amigo de una mujer, pero que, en realidad, tiene segundas intenciones, que no dice), “calienta huevos” o “microondas” (mujer que coquetea pero no llega a mayores), “no afloja” (no llega a mayores), “sí carbura” (sí llega a mayores y es buena), “full” (bastante), “una bestia” o “una máquina” (algo muy bueno), “viernes chiquito” (día jueves), “finde” (fin de semana), etc.

'Guayacos', con jerga propia y colorida
Solo se necesita recorrer unos metros por cualquier calle porteña para escuchar un sinnúmero de jergas que se han instalado entre los guayaquileños. Palabras como “bacán”, “chévere”, “batracio”, “gil”, “loco” y muchas más forman parte del lenguaje local y hasta se ha convertido en un sello distintivo. A la señora del restaurante, por ejemplo, se la conoce como “la madrina”; al chofer del bus o al tendero como “maestro”, “proeshor” o simplemente “varón”; el amigo es “ñaño” o “ñañito; “la verídica” para referirse a la verdad y “zanahoria” para hablar de timidez. Pero, dentro de esa amalgama lingüística, se encuentran también las expresiones coloquiales que de cierta manera identifican a los “guayacos”.
Así, mientras se espera que el semáforo cambie a luz verde en cualquier calle de la ciudad, en tan solo un minuto, frases como “ese cassette”, “habla bien”, “de ninguna”, “tiras parada”, etc. son comunes en las conversaciones, principalmente entre jóvenes. Este tipo de palabras ingresan a los círculos sociales y luego a la sociedad en general mediante un proceso de imitación y consenso. En el colegio Vicente Rocafuerte, por ejemplo, desde hace dos semanas los alumnos de 10.º año empezaron a repetir la expresión “ese cassette” como una manera de expresar admiración por la conversación de otro.
Para el escritor y estudioso del guayaquileñismo Ángel Emilio Hidalgo, este fenómeno responde a “un intercambio de registros de habla”. Con el tango y la milonga, según Hidalgo, en la década de 1930 ingresaron al país términos del lunfardo o habla porteña urbana. “Aparecen palabras como 'bacán', 'gil'. La industria de la música catalizó la entrada de estos códigos que se incorporaron en el habla de los guayaquileños”, refirió el experto.
La “naple” por la plena, la “esnaqui” por la esquina, el yanqui que reemplaza al billete de un dólar, la quina para denominar al billete de $5 y la zota para referirse al de $10 son también una marca del guayaquileñismo, que lo único que hace es “enriquecer el horizonte lingüístico de la sociedad y, en este caso, de la guayaquileña. Que sea una ciudad portuaria le permite estar abierta este tipo de influencias”, comentó Hidalgo.
En Cuenca
“Cifrut” es el nuevo término utilizado en Cuenca por los jóvenes para indicar que un hombre se deja mandar por las mujeres. “Antes era común decirles mandarina”, comenta Paola Sarmiento, de 17 años, quien dice que esa palabra la aplicaron por un jugo que mezcla muchas frutas ácidas, entre ellas la mandarina.El uso de extranjerismos en el habla cuencana es perceptible incluso en los anuncios publicitarios y en nombres de locales comerciales. Así, un sitio donde se ofrece Internet se llama Easynet. A decir de Wilson Gárate, profesor de Comunicación de la Universidad de Cuenca, sería factible decir “Internet fácil”, pero las personas prefieren términos en inglés para demostrar modernidad, pues consideran el español como algo viejo.Otras palabras son incorporadas debido a que no se encuentran otras para sustituirlas. De esta manera, “escanear” o “chatear” se convierten en parte de la lengua cotidiana.
Otra desviación del español es la incorporación de nuevas palabras, creadas por grupos culturales en diferentes sectores y que se popularizan, como los términos “chendo” o “chévere”, ahora entendibles pero hace un tiempo rechazados. Aparecen palabras como “agarre” (para referirse a una aventura amorosa), “asoma” (en lugar de chao), “gara” (bonito), “fresh” (significa que no hay problema), “chiro” (que no tiene dinero), “acoles” (ayuda), “loser” (perdedor), “caleta” (casa), etc. Para Jorge Dávila Vásquez, director de la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay, al ser el lenguaje un organismo vivo en constante cambio, se deben aceptar aportes de diferentes culturas, de la música o el cine.
Por ello, Dávila Vásquez recomienda estar atentos y captar las nuevas incorporaciones que pronto serán parte del diccionario de la Real Academia. Para Gárate, el cambio de sentido o las nuevas palabras afectan las relaciones interpersonales entre diferentes generaciones debido a que las personas han convenido en ciertos significados y, al añadir otros términos, se crea confusión.Oswaldo Encalada Vásquez, en el libro Cuenca de los Andes, menciona que existen casos de influjo quichua, como mishojos para señalar a una persona que tiene los ojos verdes como del gato o measiqui para hablar de alguien que se orina en la ropa.
Encalada sostiene que el léxico cuencano se caracteriza también por tener palabras y construcciones típicas de la región. Tal es el caso de “elé”, una fórmula de sorpresa o la palabra “mande”, una típica forma de respuesta respetuosa cuando alguien llama.
Según Rodríguez Castelo, estos términos son procesos de formación lingüística a base de una palabra o empleos metafóricos que se entienden siempre y cuando la persona pueda descodificar la metáfora y saber de qué se trata, en este sentido aquí entra su importancia en la utilización por parte de los jóvenes, quienes están al tanto de los términos ya que son parte de su contexto. “Estos juegos metafóricos implican una complicidad o un cierto uso que enriquece, como lo hace al idioma la literatura. Esto ya está en el campo de la retórica, que sirve para dar expresividad a la lengua”, manifiesta.
Para concluir, se podría recordar a Fernando Navarro, quien, en La fascinante historia de las palabras, escribe: “De igual manera que en una vida —lo aprendemos con los años— caben muchas vidas, también en una palabra caben muchas palabras. Toda palabra, por mucho que hoy la usemos con la despreocupación que da lo cotidiano, arrastra consigo, en realidad, una historia milenaria de cambios, evoluciones y mutaciones; de aventuras y viajes; de odios y amores; de conquistas, luchas e invasiones; de contactos culturales e intercambios comerciales; de olvidos, desapariciones, y reapariciones”. (PCG-XPA-LCH)

viernes 19 de junio de 2009

Cien años de Errol Flynn, el clásico dandi seductor de Hollywood

Antonio Martín Guirado
Los Ángeles (EEUU), 19 jun (EFE).- Los ecos de las espadas que empuñó y las juergas que se corrió Errol Flynn, el gran dandi seductor de la época dorada de Hollywood, tan atractivo como mujeriego, aún resuenan en la meca del cine cuando se cumplen mañana cien años de su nacimiento.
No dejó un cadáver bonito. De hecho, el forense que le practicó la autopsia se sorprendió de que hubiese alcanzado los 50 años -edad a la que murió- al comprobar el estado de sus órganos, prácticamente aniquilados por su adicción al opio, el abuso del tabaco y los efectos del alcohol.
Hacia el final de su carrera, se dice que a Flynn, que murió en octubre de 1959, le costaba horrores recordar una sola línea de diálogo en sus películas, a pesar de ofrecer grandes creaciones, como la del Mike Campbell de The Sun Also Rises (1957) o el John Barrymore de Too Much, Too Soon (1958), casualmente dos grandes bebedores.
Pero antes de llegar a ese final fue representante durante años del esplendor en la hierba, aderezado con todo tipo de escándalos sexuales, titánicas borracheras y mitos que se debaten entre la exageración y la ficción: "Marilyn Monroe llegó a contar que tocaba el piano con el pene en sus fiestas privadas", escribió el propio Flynn en su autobiografía póstuma: My Wicked, Wicked Ways.
Nacido el 20 de junio de 1909 en Hobart, una localidad de Tasmania (Australia), hijo de un biólogo y una mujer de la alta sociedad, tras ser expulsado de todos los colegios a los que asistió decidió buscarse la vida como boxeador aficionado, buscador de oro, marino mercante e incluso, dicen, castrador de ovejas.
Fue en 1935 cuando la oportunidad llamó a su puerta. Tras haberse dedicado a la interpretación como pasatiempo, su belleza y encanto atrajo la atención de los Warner Brothers y le reclamaron para el papel principal del bucanero Captain Blood, ya que la primera opción, la del británico Robert Donat, se había descartado por compromisos profesionales de este.
Ésta fue la primera vez que trabajó con Michael Curtiz, director de Casablanca, con quien volvió a colaborar en otras once ocasiones a pesar de la conocida enemistad que les separaba, debido en parte a que Lili Damita, primera esposa de Flynn, fue antes la segunda mujer del realizador húngaro.
Flynn no solo convenció a todos en la industria sino que se convirtió en el perfecto sustituto del héroe de aventuras que años atrás había encarnado Douglas Fairbanks, otro de los grandes Ídolos de Hollywood, que decidió retirarse un año antes.
Así llegaron títulos como The Charge of the Light Brigade (1936), The Dawn Patrol (1938), Dodge City (1939), The Private Lives of Elizabeth and Essex (1939), The Sea Hawk (1940) o They Died With Their Boots On (1941), aunque el título por el que siempre se le recordará fue el de The Adventures of Robin Hood (1938).
A nadie le sentaron mejor las mallas en el cine. Tanto fue así que a los Warner Brothers les salía tan rentable el negocio que no se cansaron de encasillarlo en personajes heroicos, algo de lo que se quejó el propio Flynn.
En aquella autobiografía relataba: "Según pasaban los meses y los años, los papeles estereotipados que interpreté me restaban ambición por hacer mejores cosas o esperar poder hacerlas en Hollywood", una reflexión que conectaba con sus desenfrenos fuera de los platós.
"No sé hasta qué punto esto de empuñar tantas veces una espada o montar un caballo ha provocado mis rebeliones, mis grandes juergas y mis payasadas por todo el globo, pero creo que tiene mucho que ver", añadió.
El ego de Flynn también quedó dañado cuando se le denegó participar en la II Guerra Mundial debido a su historial de tuberculosis y malaria, lo que agravó ese conflicto entre su rutilante imagen en Hollywood y sus objetivos personales.
En esa autobiografía también admite que se enamoró de Olivia de Havilland, su compañera de reparto en nueve películas, con la que formó la gran pareja cinematográfica de la meca del cine en aquella época.
"Sí, nos enamoramos y creo que eso es evidente en la química que desprendÍamos en pantalla", declaró recientemente la actriz, de 92 años. "Pero sus circunstancias en aquel tiempo impidieron que la relación fuera adelante", añadió.
Por entonces Flynn estaba casado aún con Damita, y al término de ese matrimonio (1935-1942) su carrera profesional, tras sus colaboraciones con Raoul Walsh a finales de la década de los 40, emprendió el declive, al que acompañó su rápido deterioro físico.
Él mismo lo justificaba: "Pretendo vivir la primera mitad de mi vida. No me importa el resto". A buena fe que lo cumplió. EFE

martes 16 de junio de 2009

Lunas de Lorca, fatal y sensual

(Publicado en Diario Hoy, el 16 de junio 2009)

La obra conmemora el 33. Aniversario de la Compañía Nacional de Danza

La luna, el símbolo implícito de la obra de la coreógrafa ecuatoriana Isabel Bustos -Lunas de Lorca-, es el hilo conductor del performance que se presenta hoy en el Teatro Nacional Sucre para celebrar los 33 años de la Compañía Nacional de Danza. El coreógrafo Jorge Alcolea fue el encargado de poner en escena el performance dancístico creado por la artista radicada en Cuba con bailarines ecuatorianos y presentado por primera vez en la Isla con el elenco del grupo Retazos. De acuerdo con María Luisa González, directora de la Compañía Nacional del Danza, esta creación es una propuesta en la cual se recupera el espíritu de Lorca, donde está el amor y la fatalidad y que no presenta rupturas dancísticas de riesgo relacionadas con la vanguardia, sino con la técnica formal moderna.

Con una sobria escenografía compuesta por sillas, la obra no es una narración textual estructural, sino que esta se rompe, tal cual el surrealismo, para dar cabida a un cúmulo de sensaciones a través de imágenes, así se logra, según González, conjugar el ritmo poético del escritor español Federico García Lorca con el ritmo danzado que confluye estrictamente en el simbolismo. Así, la pieza expone las imágenes recurrentes de Lorca como el toro o la luna.

Un muerto yace en el piso, con él se conecta el resto de bailarines a través de un ejercicio emocional individual que se plasma en el color negro de la vestimenta de hombres y mujeres de terno y vestidos largos, en una figura que se traduce en oxímoron para la alegría del mundo gitano. La técnica contemporánea se expone a través del release, Graham y la danza teatro, en frases largas, precisas, y limpias, en su mayoría, en cada secuencia coreográfica. La gestualidad, asimismo, se destaca en la mirada precisa de los bailarines.

La muerte es cargada en brazos, lo que simboliza el fatalismo presente en la pieza dancística, en contraposición con el amor pasional entre las parejas de danzantes conjugada con la música de las guitarras. De pronto, la pasión se ve interrumpida por la tragedia de una herida de muerte que se contrapone al palmeo de legado flamenco y la imagen del toro viene como metáfora del hombre, lo que finalmente remite a la muerte, a la que los protagonistas deben enfrentarse. “Hay misterio en lo gitano, hay sensualidad, hay rivalidades”, expresa la directora en voz alta.

González cuenta que la Compañía Nacional de Danza tiene obras clásicas como La consagración de la primavera, El réquiem de Mozart y Lunas de Lorca, pero además la institución cuenta con otra vertiente de la Compañía como La puerta de Jorge Alcolea, que es una pieza contemporánea. El objetivo de la CND ahora es fortalecer las dos vertientes. La compañía ahora tiene estreno tres veces al año. Lunas de Lorca sería el segundo, luego de La Puerta, y el tercero será una obra de danza para niños.

lunes 25 de mayo de 2009

'Kazbek habla sobre el proceso de creación artística, dispuesto a lo inesperado'

Entrevista al escritor ecuatoriano radicado en barcelona Leonardo Valencia.
Publicado en Libros para HOY, el sábado 23 de mayo
La literatura dentro de la literatura es el espíritu de algunas obras de la narrativa actual, lo que ocurre con Paul Auster o Harold Bloom, ¿cuál ha sido su intención para incurrir en este proceso?
En realidad es más el arte dentro de la novela. O el dibujo, si lo prefiere. Esta novela habla sobre el proceso de creación artística, que está siempre dispuesto a lo inesperado, a evitar un exceso de intenciones y dejar que la misma historia vaya proporcionando caminos nuevos e inesperados. Lo que me interesa es que cada nueva novela sea un recorrido distinto, y en esta me planteaba abordar una escritura que no se propone recrear un mundo del pasado cercano sino observar lo que el presente inmediato puede ofrecer a al proceso creativo. Los procesos de creación artística son apasionantes y está no solo en autores como Auster, sino en Ishiguro, en Thomas Mann, en Nabokov, en César Aira, algunos de mis escritores preferidos. En cine el más cercano es Woody Allen y, sobre todo, Peter Greenaway.

Quito, Barcelona, Guayaquil... sirven como un instrumento temporal y espacial para narrar historias dentro de historias o personajes dentro de las historias de los protagonistas…en Kazbek, ¿aún estos son un referente propio de su desarraigo?
Kazbek abarca esos espacios porque cada uno suma una parte de experiencia para sus protagonistas. Hoy vivimos en un mundo donde nuestras circunstancias están ligadas a varias lugares. Pero nunca trato de utilizarlos, simplemente la historia lo pide y hay que incluirlos para que no se rompa la armonía interna de la novela.

¿Con que se encontró de nuevo al escribir Kazbek en relación a El libro flotante de Caytran Dolphin?
Después de la exploración de El libro flotante de Caytran Dölphin no podía dar marcha atrás hacia novelas convencionales, las típicas novelas de cajón de sastre. Kazbek es un riesgo que asumí consciente del riesgo. Lo bueno de asumirlo es que uno se divierte si lo lleva a las últimas consecuencias. La acogida de los primeros lectores de la novela en realidad me ha sorprendido, precisamente porque la novela lo ha sorprendido.

Fernando Castanedo, de El País, dice que en Kazbek el artista busca secretamente a un maestro inexistente, y si hay maestro viaja con cada uno y lo demás es prescindible, ¿usted mismo ahora está buscando a ese maestro o este se encuentra viajando junto a usted?
Creo que los escritores siempre lo estamos buscando. Obviamente puede que no exista, pero ya la búsqueda y la ilusión de encontrarlo te lanza a la aventura. Creo que se escribe porque llega un momento en que los maestros, los clásicos o los autores que tanto admiramos y de los que hemos aprendido, no pueden llegar a un terreno que sólo nos pertenece a nosotros: el presente.

Si alguien le preguntara ahora mismo: si su obra fuese la obra de un personaje en una película real, ¿qué película sería esta y por qué?
Buena pregunta… Creo que serían la mezcla de dos personajes: el que hace de director de cine de 8 y medio de Fellini, y Barton Fink, de la película homónima de los hermanos Coen. Hasta podría imaginar a los dos actores, Turturro y Mastroianni discutiendo sobre páginas de Kazbek, echándolas por encima de sus cabezas y riéndose. Su pregunta me ha despertado esa imagen.

¿Hacia dónde siente que se está inclinando su literatura y, como una escena futurista, sobré qué y cómo se visualiza escribiendo?
Se inclina hacia el papel, escribiendo a mano, con una estilográfica, luego pasando lo escrito a la computadora, imprimiéndolo y luego de vuelta a corregir a mano, leyéndolo en voz alta. Y todo en un balcón enorme que mira hacia las dunas del desierto de Nazca.

domingo 24 de mayo de 2009

Lacrimosa a la vista, en julio




Algunas fotos de Tilo Wolff y Anne Nurmi, y el arlequín característico, concierto para rendir culto al spleen posmoderno...

domingo 17 de mayo de 2009

Trococó, entre showgirls y el ‘quiteñismo’



Fernando Espinosa Chauvin exhibe su obra fotográfica en El Container

“Sultana”, una sensible drag queen de cuerpo rechoncho con medias de red, vestida de leopardo y peluca rubia platinada, no regresó de Nueva York a su natal Egipto. Allá no puede mostrarse como gay. “Le cortarían el miembro”, dice el fotógrafo autor de la muestra “Trococó” . “Sultana” trabaja para Tiffany, una joyería en la “Gran Manzana”, y en la noche baila en una discoteca. “T-Boy”, discjockey, “Kim Ambience”, diva coreana, “Clover Honey”, millonaria drag fotografiada con una boa, “Epiphany”, monumental de 2 metros, “Logan”, “Sahara”, “Melinda”… son algunos de los sobrenombres de travestis con decenas de historias detrás de las fotografías de “Trococó”, del artista quiteño Fernando Espinosa Chauvin. “Esta obra es una búsqueda estética de la representación de los drags. Si te choca o no es problema tuyo”, manifiesta.
“Trococó” evoca la estética travesti y los marcos rococó usados en algunas imágenes, pintados con pan de oro. “Quiero mostrar la dicotomía que se da con estas fotos y estos marcos, que nosotros estamos acostumbrados a ver en las iglesias de Quito”, expresa. Los marcos fueron hechos en San Antonio, y dorados por Carlos y Ximena Revelo . Veinticinco fotos de este trabajo fueron exhibidos en una galería del Soho de Nueva York. El fotógrafo confiesa que buscó una línea estética que reflejara lo que es él, “una persona que vive en Nueva York 16 años pero con el quiteñismo cargado en su mochila”.
Treinta y cuatro drags llegaron al estudio de Espinosa en Nueva York, de entre 20 y 70 años, de todas las nacionalidades. Algunas habían tomado el metro ya vestidas, maquilladas y “entacadas”, otras arribaban con su ropa masculina, pero una vez todas listas, el fotógrafo arrancaba con un momento de descubrimiento total, en el que la intución y la esponatenidad instaban a que el travesti se convierta en la showgirl que lleva dentro. Esto le tomó al fotógrafo captar desde media hora hasta cuatro horas en aras del resultado deseado en una foto sin poses ni aspavientos. Así, con la travesura a la que se ha referido Susan Sontag, esta podría radicar en las fantasías de quien está detrás de la cámara y que son verosímiles e inapropiadas al mismo tiempo. “ Entre el fotógrafo y el tema tiene que mediar distancia…la cámara no viola aunque se entromete en actividades que pueden realizarse de lejos y con imparcialidad”, reza la escritora estadounidense. Por eso, Espinosa dice que no hay fórmulas para acceder al personaje de la fotografía porque las directrices no funcionan con todos. “Uno debe ir viendo cómo son, hay algunos rígidos y hay que buscar la conexión. Quizá le haces imaginar cosas, si se encuentran con un tipo, si son una estrella de cine, fórmulas para cada persona que se está fotografiando”. La intención del artista fue efectuar un trabajo serio acerca de la belleza de los travestis, su glamour, “a pesar de ser hombres” , lo que le tomó un estudio de seis años.

Sobre el artista.
Fernando Espinosa, quiteño, vive en Nueva York, Estados Unidos, 16 años. A los 12 años de edad empezó con la labor fotográfica. Imparte Talleres de Iluminación y Estética. Sus fotografías han sido publicadas en revistas y catálogos de Estados Unidos y Ecuador. Las influencias del artista son los fotógrafos Richard Avedon, Helmut Newton, David Lachapelle, entre muchos otros.
Espinosa es además es autor del libro Afrodisíaco que hizo junto a Jorge Vinueza en el año 2006. Se trata de un proyecto que conjuga en imágenes la sensualidad femenina de modelos y la provocación de la comida a través de la estética gastronómica.
Ha sido fotógrafo profesional de diferentes agencias de modelos internacionales como Ford Models, Elite Model Managment, IMG, Next y otras. Actualmente se dedica a trabajar para proyectos específicos como The Gates, en Central Park en Nueva York, o el libro Dubrovnik, en Croacia. The New Burlesque en NY y en Ecuador un libro sobre chocolate.
“Trococó” cuenta con 30 fotos que se exhibirán hasta el 5 de junio en la Galería El Container, en el Pobre Diablo, en Quito. Entrada libre.

domingo 19 de abril de 2009

México, la protagonista de La región más transparente

Entrevista a Fernando Balseca , coordinador académico del Doctorado en Literatura de la Universidad Andina Simón Bolívar y crítico de obras de literatura hispanoamericana

(Publicado el 18 de abril de 2009 en Diario HOY, versión completa)

La región más transparente, del mexicano Carlos Fuentes, representa el primer estallido boom de la nueva novela hispanoamericana, que recupera la lengua mestiza abierta a la integración. Gonzalo Celorio, en el estudio introductorio, afirma que Fuentes publicó esta obra antes de cumplir 30 años. Asimismo indica que entre los recursos narrativos de la novela se encuentran la ruptura de la linealidad argumental del discurso, alternancia del narrador omnisciente con el monólogo interior, flujo lírico y atemporal, y la reproducción de ideoleptos. Fuentes centra la obra en la posrevolución institucionalizada, una de las razones por las que constituye la primera novela que le da voz propia a la ciudad de México.

La Real Academia de la Lengua, la Academia Ecuatoriana de la Lengua, la Embajada de México y editorial Alfaguara presentaron en Quito la edición conmemorativa de esta obra. HOY conversó con Fernando Balseca, quien intervino en esta presentación junto a Emilio izquierdo.

¿Por qué se decidió efectuar esta edición conmemorativa de la obra a cargo de la Real Academia de la Lengua, Academia Ecuatoriana de la Lengua, Alfaguara y la Embajada de México?

Se trata de una estupenda iniciativa de la RAE, ya que la imagen que tenemos de la Academia es que esta es una institución excesivamente formal. Entonces 2005, la RAE, en conjunto con las academias latinoamericanas de la lengua, está produciendo unos libros bajo una denominación de “ediciones conmemorativas”. La primera fue El Quijote de la Mancha, en una edición popular a precios asequibles con versiones renovadas, estudios introductorios y varios colofones, etc. La segunda fue a propósito de los 80 años de García Márquez, con Cien años de soledad y esta se da por los 80 años de Carlos Fuentes y 50 de publicación de La región más transparente. Generalmente pensamos que la Academia está para normar con rigidez las hablas locales pero, con esta estupenda iniciativa, devuelve a las comunidades de lectores en América Latina textos que son revisados y que se constituyen en versiones definitivas de las obras canónicas o los clásicos contemporáneos de nuestras literaturas.

¿Cuál es el legado de La región más transparente para la literatura hispanoamericana?

Hay varios puntos. En primer lugar es una novela que, publicada en 1958, presenta un modo radicalmente distinto de novelar en América Latina. Es una obra literaria compleja, pero una vez que uno se adentra a lo largo de sus 500 páginas, va tomando destreza para su lectura. Es compleja porque es una novela fragmentaria, intenta retratar aproximadamente unos 40 años de vida, particularmente de la Revolución Mexicana. Creo que un eje fundamental de su legado es el análisis crítico a través de la ficción de lo que ha devenido hacia la segunda mitad de siglo XX, ese acontecimiento tan importante no solo para la vida de los mexicanos, sino de los latinoamericanos en general, que fue la Revolución Mexicana. Vuelve a ligar la literatura como una especie de instrumento de la palabra que permite el análisis de la realidad. La literatura no solamente es producto del delirio de la imaginación sino que la ficción es un mecanismo para tratar de entender la realidad.

Es una novela que tiene que ver con una especie de balance de la situación política, social y cultural que se produjo luego de la Revolución Mexicana. Creo que otro eje importante es que la mayor parte de la novela, en estos coinciden otros estudiosos de la obra, es un trabajo en el que la propia ciudad se convierte en personaje de la obra. Incluso una novela tan interesante como Cien años de soledad tiene un legado rural. La región más trasparente es una obra en la que la urbe, con la inmensa contradicción, de 4 millones de habitantes en ese entonces, genera inmensa contradicciones entre sus capas sociales, presenta una inmensa riqueza de perspectivas, incluso de un mismo problema. Frente a una tradición de la tierra, de lo regional, del campo, de lo rural, la novela se presenta como una alternativa distinta, es talvez la gran primera novela en la que en la modernidad se instala al país México como lugar que funciona como personaje central del texto.

¿En qué radica el poderío verbal de Carlos Fuentes en esta obra?

Hay una recuperación del habla popular. Siempre se ha pensado que la literatura es un recurso que prestigia la norma, pero Fuentes inaugura una serie de incorporaciones de la novela de carácter linguistico que tienen que ver con hablas específicas de los mexicano, de los sectores de la burguesía. Me parece que una de las técnicas fundamentales de La región más transparente tiene que ver con una especie de aparente desorden estructural. La novela presenta voces que se interceptan, que el lector tiene que tratar de dilucidar de quién se habla. El poderío verbal tiene que ver con esta necesidad de forzar al lector a tener como una actitud un poco más especializada con respecto de la propia lectura de la novela. Finalmente, este poderío también se basa en alusiones a la cultura nacional mexicana con el hecho de incorporar discursos políticos de otros, alusiones cultistas.

En el estudio introductorio, José Emilio Pacheco dice que Fuentes pinta a México como la Gran Prostituta de Babilonia porque la novela se inicia y se termina con la prostituta Gladys García. ¿Qué implica este personaje en La región más transparente?

Esto puede ser entendido como una posición cultural y literaria de Fuentes en el sentido de que la cultura no se encuentra solamente en los estratos que podemos llamar cultos, sino que el ser nacional es una síntesis. Es interesante que Fuentes coloque a este sujeto femenino “descalificado” porque le da la palabra a un sector social que uno creería que no tiene voz. Entonces la novela puede ser entendida también a partir de este gesto narrativo de Fuentes como el hecho de caracterizar una situación cultural con los más deposeídos.

¿Qué representa Ixca Cienfuegos en la novela?

Es un personaje que aparece como un guardián de la memoria, de esa colectividad tan compleja que es la ciudad de México y el país. Es un personaje que se lo ve con todos los protagonistas de la obra y es atemporal, real, se encarna, tiene relaciones amorosas y su función fundamental es ser una gran conciencia, que es la que puede ir hilvanado la serie de aparentes historias dispersas que se presentan en el texto. Este ha sido comparado como la expresión en la palabra escrita de lo que ha sido el muralismo mexicano en la pintura. En los estudios, la novela es comprada con los murales de Diego Rivera, donde pintó varios personajes simbólicos. La novela propone personajes de varias generaciones a lo largo de una temporalidad de más de cuatro decenios. Ixca Cienfuegos es una voz que domina y da coherencia a ese aparente desorden narrativo en el que se presenta la novela. La región más trasparente evoca el sincretismo cultural en la mentalidad de los personajes burgueses, la clase media, los personajes populares y extranjeros que viven en México, además se ve una mezcla de pensamiento religioso católico de antiguas tradiciones del México ancestral de origen azteca o maya. Ciertamente, este tiempo está comprimido, el presente atrapa todos los tiempos posteriores y esa originalidad es lo que nos da nueva identidad de lo mexicano.

Pacheco asegura que Fuentes es la voz de Hispanoamérica dentro del mundo anglosajón. ¿En qué se basa para hacer esta afirmación?

Porque recurre al seguimiento de la vida de Fuentes. Este fue un hijo de la diplomacia. Su padre estuvo en varias delegaciones en el continente americano durante muchos años. Fuentes ha contado sus experiencias escolares en distintos países de América Latina y de EEUU. Y de cómo esto le producía un sentimiento de desarraigo, de no poder consolidar a sus amigos pequeñitos porque tenía que mudarse. Fuentes conecta, por esta experiencia biográfica vital de su juventud, de mejor manera la tradición de la literatura latinoamericana con la tradición de la lengua inglesa. Creo que José Emilio Pacheco hace referencia al bilingüismo de Carlos Fuentes, un escritor que no ha tenido que conocer el puso, el ritmo, la tonalidad de la gran novelística norteamericana por ejemplo de los años treinta y cuarenta. La ha podido sentir en su propio registro de la lengua inglesa por su bilingüismo absoluto. El hecho de que Fuentes sea bilingüe supone una ventaja porque las lenguas trasladan estructuras de pensamiento. Esto le ha permitido a Fuentes ser una voz directa sin traducciones de defensa de lo latinoamericano en los EEUU.

jueves 9 de abril de 2009

Palimpsesto en una tríada

1. La foto de Kurt Cobain con su gato la tenía desde hace siglos pero aprovechando la coyuntura periodística en vista del 15.º aniversario de su muerte (que fue el 5 de abril, claro un poco atrasada) colgué esta foto para homenajearlo a él y a mi Gato Negro. Aunque debo decir que encontré una lista de 100 anécdotas (http://www.blender.com/) en torno a Nirvana en la que una reza: “33 things you should know about Nirvana: 6. Being a Cobain pet was high risk. In 1981, Kurt killed a cat by trapping it inside his parents’ chimney. Five years later he accidentally stepped on the head of his pet rat, Kitty, and was forced to beat it to death with a plank. In 1991, Kurt dyed his kitten, Quisp, red, white and blue with Kool Aid — then watched it have sex with his pet rabbit Stew (Ser una mascota de Cobain era de alto riesgo. En 1981, Kurt mató a un gato encerrándolo en la chimenea de la casa de sus padres. Cinco años después accidentalmente le pisó la cabeza a su rata mascota, Kitty, y fue forzado a golpearla con un tabla. En 1991, Kurt tiñó a su gatito Quisp de rojo blanco y azul con Kool Aid luego lo miró teniendo sexo con su conejo Stew). Ser Cobain tampoco fue fácil. Ya lo dijo: “I’m definitely gay in spirit”.

2. Como lo pop punk ha trascendido de forma novedosa en la época actual hoy oí por primera vez Transvision Vamp, un grupo alternativo británico cuya vocalista, Wendy Jones, se dio a conocer por su soltura sexual y estética "vamp". Como solista, en los noventa, se inclinó a lo indie, menos comercial pero más artístico antes que estético, a lo que estuvo acostumbrada en los ochenta. En 1989, Transvision Vamp lanzó su álbum Velveteen, el que seguramente dio el nombre al álbum del español Miguél Bosé, Velvetina. ¿Dos nombres muy parecidos no? Para hablar de terciopelo, la humanidad preferiría pensar en Wendy Jones y en David Lynch y su propia cantante Dorothy Vallens.




3. Tengo un libro por leer: The Infinite Jest, de David Foster Wallace, 1 200 páginas y en inglés. Monumental, una oda al entretenimiento que habla del entretenimiento, la broma infinita, la analogía del estilo de vida americano, caricaturizada, a lo Black Hole Sun. The Infinite Jest fue considerada por la revista Time como una de las obras más importantes de habla inglesa desde 1923. El autor de Oblivion se suicidó en septiembre del año pasado, tenía 20 años luchando contra la depresión y esto selló su lugar en la lista de genios que acabaron con su vida pero cuyo legado empezó a cimentarse gracias a su polémica muerte. Mi amiga María Isabel Castro me mandó este libro con gatuna ansia de que lo leyese por pasión pura, lo que me tomará un tiempo hiperconsiderable en hacerlo entre cuaderno en mano y diccionario especializado en slang inglés-español. Aquí va su nota mortuoria del New York Times:
David Foster Wallace, Influential Writer, Dies at 46
By
BRUCE WEBER
Published: September 14, 2008
David Foster Wallace, whose prodigiously observant, exuberantly plotted, grammatically and etymologically challenging, philosophically probing and culturally hyper-contemporary novels, stories and essays made him an heir to modern virtuosos like Thomas Pynchon and Don DeLillo, an experimental contemporary of William T. Vollmann, Mark Leyner and Nicholson Baker and a clear influence on younger tour-de-force stylists like Dave Eggers and Jonathan Safran Foer, died on Friday at his home in Claremont, Calif. He was 46. A spokeswoman for the Claremont police said Mr. Wallace’s wife, Karen Green, returned home to find that her husband had hanged himself. Mr. Wallace’s father, James Donald Wallace, said in an interview on Sunday that his son had been severely depressed for a number of months.
A versatile writer of seemingly bottomless energy, Mr. Wallace was a maximalist, exhibiting in his work a huge, even manic curiosity — about the physical world, about the much larger universe of human feelings and about the complexity of living in America at the end of the 20th century. He wrote long books, complete with reflective and often hilariously self-conscious footnotes, and he wrote long sentences, with the playfulness of a master punctuater and the inventiveness of a genius grammarian. Critics often noted that he was not only an experimenter and a showoff, but also a God-fearing moralist with a fierce honesty in confronting the existence of contradiction.
“David Foster Wallace can do practically anything if he puts his mind to it,” Michiko Kakutani, chief book critic of The New York Times, who was not a consistent praiser of Mr. Wallace’s work, wrote in 2006. “He can do sad, funny, silly, heartbreaking and absurd with equal ease; he can even do them all at once.”
Mr. Wallace, who had taught creative writing at Pomona College in Southern California since 2001 and before that had taught at Illinois State University, came to prominence in 1986 with a broadly comic first novel, “The Broom of the System” (Viking), published when he was just 24. It used the narrative frame of a young woman’s search for identity to draw a loopy portrait of America on a comic and dangerous spiral into the Disneyesque confusion of reality and artifice.
Mr. Wallace was best known for his mammoth 1996 novel, “Infinite Jest” (Little, Brown), a 1,079-page monster that perceives American society as self-obsessed, pleasure-obsessed and entertainment-obsessed. (The president, Johnny Gentle, is a former singer.) The title refers to an elusive film that terrorists are trying to get their hands on because to watch it is to be debilitated, even killed, or so it’s said, by enjoyment. The main characters are a stressed-out tennis prodigy and a former thief and drug addict, and they give rise to harrowing passages about panic attacks and detox freak-outs. The book attracted a cult of fans (and critics too) for its subversive writing, which was by turns hallucinogenically stream of consciousness, jubilantly anecdotal, winkingly sardonic and self-consciously literary. The following year Mr. Wallace received a
MacArthur Foundation grant, the so-called genius award.
In contrast to the lively spirit of his writing, Mr. Wallace was a temperamentally unassuming man, long-haired, unhappy in front of a camera, consumed with his work and its worth, perpetually at odds with himself. Journalists who interviewed him invariably commented on his discomfort with celebrity and his self-questioning. And those who knew him best concurred that Mr. Wallace was a titanically gifted writer with an equally troubled soul.
“He was a huge talent, our strongest rhetorical writer,”
Jonathan Franzen, a friend of Mr. Wallace and the author of “The Corrections,” said in an interview on Sunday, adding later, “He was also as sweet a person as I’ve ever known and as tormented a person as I’ve ever known.”
Mr. Wallace was born in Ithaca, N.Y., where his father was a graduate student in philosophy. When David was 6 months old, his father got a job at the
University of Illinois, and the family moved to Champaign, Ill., where David became a locally prominent junior tennis player. At Amherst College, he studied philosophy and English, graduating summa cum laude in 1985. It was also at Amherst, said his mother, Sally Foster Wallace, an English teacher who specialized in grammar, that he began to write. One of his two senior theses became “The Broom of the System”; the other was about Aristotle and whether statements about the future can be true.
Mr. Wallace received a master’s degree in fine arts from the
University of Arizona in 1987 and began sending out his short stories, many of them collected in the volumes “Girl With Curious Hair,” “Brief Interviews With Hideous Men” and “Oblivion.” He also wrote essays and reported pieces on an astonishing array of topics, from lobsters to Roger Federer, the pornography industry to John McCain, collected in several volumes, the latest being “Consider the Lobster and Other Essays” (Little, Brown, 2006).
In addition to his wife, whom he married in 2004, and his parents, who live in Urbana, Ill., Mr. Wallace is survived by a sister, Amy Wallace Havens of Tucson.
His father said Sunday that Mr. Wallace had been taking medication for depression for 20 years and that it had allowed his son to be productive. It was something the writer didn’t discuss, though in interviews he gave a hint of his haunting angst.
In response to a question about what being an American was like for him at the end of the 20th century, he told the online magazine Salon in 1996 that there was something sad about it, but not as a reaction to the news or current events. “It’s more like a stomach-level sadness,” he said. “I see it in myself and my friends in different ways. It manifests itself as a kind of lostness.”
James Wallace said that last year his son had begun suffering side effects from the drugs and, at a doctor’s suggestion, had gone off the medication in June 2007. The depression returned, however, and no other treatment was successful. The elder Wallaces had seen their son in August, he said.
“He was being very heavily medicated,” he said. “He’d been in the hospital a couple of times over the summer and had undergone electro-convulsive therapy. Everything had been tried, and he just couldn’t stand it anymore.”



Mi broma infinita