martes, 27 de marzo de 2007

VIDA/DIVA


No se me había ocurrido hablar de Madonna hasta que vi A la cama, un documental de 1991, en el que se descubre a la verdadera Madonna Louise Ciccone, la “Reina del pop”, la “Chica Material”...entres otros llamativos sobrenombres. No se trata de un ejemplar cinematográfico en el que se puedan admirar y percibir los recursos fílmicos sobresalientes del séptimo arte, sin embargo mediante un interesante clarooscuro es posible entender ciertos momentos de la vida de esta diva estadounidense que la marcaron para siempre.

Encandilada en el lado más banal de la industria musical, pocos conocen sus orígenes, menos aun su verdadero talento: la danza y el desarrollo de una voz sobresaliente que no combinaría exclusivamente con los acordes poco elaborados del pop pero que lo hace bien junto con una imagen camaleónica que ha logrado sobrevivir más de dos décadas. Así, Madonna no es “la reinita del pop con aires de puta”, como la conoce la gente de la generación que me antecede, Louise Ciccone es un talento que podría pararse al lado, del igualmente camaleónico David Bowie, el padre del pop.Así, Bowie y Ciccone, íconos de una cultura fundada por Andy Warhol, para muchos han cometido el pecado de comercializar su talento a cambio recibir grandes regalías, “grandes regalías” es poco en comparación con el imperio monetario que las dos figuras han logrado juntar, a fuerza de historias y escándalos mediáticos que han empañado el verdadero talento de dos personalidades que llegaron demasiado lejos.

Y Madonna no era nadie, solo una new wave girlie (nacida en Detroit, en 1958) con ganas de trabajar, más alla también poseía astucia, manía y llamaba la atención por donde iba. Sin ser tan alta (no más de 1,60) cortaba la respiración de cuanto elemento masculino la veía, porque esta chica tenía algo más: es como ese “algo” o “ese ángel” que posee cierta gente a la que vemos y que nos ha enganchado y no sabemos por qué, personalidad “imán” se llama, algo que se relaciona también con “la personalidad esponja”, atrae hacia sí todas las energías circundantes, es una Messiah, una punta de las estrella de David, la piedra en el zapato del mundo...y no ha dejado de serlo. Hace poco, en la última gira (2006) Confessions of a Dance Floor, aún escandalizaba al seguir utilizando referentes religiosos en sus conciertos, lo que siempre fue condenado por El Vaticano... “sacrílega” resultó esta bailarina irreverente.

Existen tantos mitos alrededor de su vida: una violación, una cantidad inconmensurable de amor y desamor, drogas, sexo desenfrenado, bisexualidad........ mi objetivo no es tratarla desde el punto de vista de la polémica, aunque su persona desde todo enfoque constituya en sí una polémica.
El primer punto que sentí “coyuntural” en su biografía fue la muerte de su madre (a raíz de un cáncer de mama) cuando Madonna solo tenía 5 años. Su madre, también llamada Madonna, falleció joven, no pasaba de los 30 años. La primera y última vez que Madonna visitó su tumba fue en su infancia; jamás regresó porque no pudo asimilar del todo el que una figura importante en la niñez de cualquier persona se haya marchado para siempre. Aunque vivió impregnada hasta la médula del catolicismo de su familia, lo cual es notorio a flor de piel por el imaginario de sus creaciones, se percibe la lucha de contrarios dentro de su existencia, la niña buena vs. la niña mala, que nace con un rechazo hacia la figura paterna a partir del fallecimiento de su madre, ya que él posteriormente decidió casarse con la niñera de la familia, hecho que Madonna jamás le perdonó y por el que “expulsó” a su padre de su vida y una de las causas por las que se marchó a Nueva York sola.

Toda una vida de danza

Es precisamente ese “ángel” innato el principal recurso de un bailarín, más allá de la rigurosa técnica que utilice. Es notorio que Madonna es una virtuosa que empezó con el ballet y con el paso del tiempo fue perfeccionándose con otras técnicas; sin embargo el virtuosismo solo es un medio y no un fin para que el cuerpo de un artista trasmita la racha de sensaciones que ella ha dejado en el público durante las diferentes épocas de su trayectoria: la new wave girlie (en los años de "Chica Material"), la femme fatale (en su momento de Erotica), el ícono religioso con influencias orientales (en Ray of Light) y finalmente un retorno hacia los tempranos ochenta con una combinación de disco en sus últimos años.
Por supuesto que cada época imprime un carácter distinto en su forma de bailar. Exhaustiva, provocativa, funkie, hindú…hay distintas formas de mover piernas y brazos, con un semblante facial característico que además habla mucho con sus ojos.
Madonna baila con su sexo en un fraterno lazo con el amor. Lo que baila con ella es la pasión de una mujer fuerte desbordante de energía; sin cansarse derrocha un brillo inigualable. Es la maestra de cualquier aspirante de los nuevos programas que muestran el proceso para convertirse en una estrella de este género, pero también es la artista del underground neoyorquino cuyo ejemplo de trabajo es lo que vale la pena en medio de su dolorosa temprana vida.
Y su trayectoria dancística es impresionante. En 1976 recibió una beca de danza para la Universidad de Michigan, allí conoció a Christopher Flynn, quien resultó ser el mentor de este talento en ella; además la introdujo en el ambiente gay en donde pudo probar en el ámbito del baile. Así inició la suerte de este personaje “polémico”, ya que después de dos años abandonó la Universidad de Michigan y acudió a la metrópoli neoyorquina, y sin un solo centavo en el bolsillo. Para sobrevivir lo hacía a costa de amistades y amantes y, una que otra vez, posaría desnuda para revistas y películas.
A finales de los años setenta, y con un talento artístico innato, Madonna llegó muy lejos. Fue discípula de Martha Graham, una de las más importantes bailarinas y coreógrafas de danza contemporánea a escala mundial. Basta recordar con que Martha, quien murió en 1991 (el mismo año que se estrenó A la cama), dejó un legado importante para la danza, la técnica Graham, paso importante para cualquier bailarín de la técnica moderna. Madonna más tarde trabajó con varias compañías de danza moderna, incluyendo a Alvin Ailey y Walter Nicks.
"El amor es emoción, y el sexo, acción"

Dicen que para seres tan sensibles enmascarados en distintas facetas el amor es el centro de su vida. A Madonna se le ha ligado a cuanto ser masculino se le ha visto conversando con ella. En A la cama, está ligada al legendario Warren Beatty (Bonnie & Clyde), actor mucho mayor a ella .Y solo amó a Sean Penn, con quien tuvo una aparatosa relación de violencia durante casi cuatro años.
"El sexo solo es sucio cuando no te lavas”, dijo alguna vez, esta diva que enmascaró de pasión toda acción de sus tempranos años. Con lencería sensual y una voz grave, Madonna consiguió la irreverencia sexual y desenfrenada, el puctum de El Vaticano y Canadá, prohibida en muchos sitios y amada en otros, Madonna solo buscaba cariño y….dinero.
Se percibe un época en la que esta búsqueda es exhaustiva y desenfrenada que arranca con los años noventa a través de su controversial álbum Erotica. En su imaginario existe una mezcla de de signos y poses sexuales, religiosos, raciales y de género en donde no hay límites; ahí es cuando Madonna se ganó la imagen de provocadora, trasgesora, para unos, escandalosa, para otros, así como de talentosa, y puta, respectivamente.
Pero el amor más grande que pudo haber derrochado Madonna no fue hacia ninguna pareja. Madonna es madre, es el espíritu protector, la madre que nunca tuvo en su adolescencia. Ella se convirtió en la protección maternal de sus bailarines y de la gente del staff de sus giras. Así lo afirmó alguna vez.
Esta es la base de su afortunada carrera, Louise Ciccone tuvo que llorar y pasar la ya tan conocida “catarsis” para vivir un cuento de hadas, casarse con un intelectual director de cine, por supuesto europeo, tener dos hijos y uno adoptado recientemente, por el que también causó escándalos, poseer todo el lujo del mundo y una enorme empresa musical ya que también se descubrió como madrina de las nuevas estrellas del pop.
Así A la Cama logra juntar su dolor ante la pérdida, la soledad, el amor, el lado materno y la búsqueda “desenfrenada” de Madonna. De polémica mediática no recoge una pizca.

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